FELICIDAD EFIMERA
¡Qué curiosa resultó ser la vida! De tener todo a no tener nada. Qué efímeros fueron los momentos vividos, pero pese a ello, siempre tendré presente cada momento, aunque al principio se sienta como ventilar un carbón apagado que luego de un tiempo se enciende al rojo vivo, y después, aunque te duela, debes tomarlo y apagarlo con tus propias manos. Dolerá como no lo imaginas, pero de eso trata la vida, ¿no? De vivir cosas...
Cuando me refiero a vivir cosas, te has de imaginar cosas lindas, ¿no? Pues no estás equivocado, esa es solo una minúscula parte de lo que en realidad es la vida. Es una montaña de emociones que te sitúan en el éxtasis en momentos, y cuando quieres volver a ver, estás en el suelo arrodillado, llorando sin saber un porqué, lamentándote de decisiones tomadas en tiempos equivocados. Y sí, tienes toda la razón al pensar que son más malas decisiones que momentos buenos, pero esos momentos conllevan a una reacción en cadena de sucesos que te hacen un ser mucho más versátil ante situaciones similares. Solo tienes que aceptar que estabas equivocado y afrontar las consecuencias que esto acarrea.
Míralo de esta forma: vas por la vida con una carreta llena de piedras que debes llevar de un punto A a un punto B, pero conforme va pasando el tiempo, el camino se va convirtiendo en una serie de obstáculos que te dificultan mucho más tu andar. Cada persona que conoces puede que sea pasajera, que te ayude a sentir mejor con la carga que llevas, pero recuerda: todos somos seres humanos, vamos y venimos, pero no sabemos cuánto tiempo podemos durar junto a una persona. Puede que esa persona al principio te hiciera sentir súper, pero conforme vaya pasando el tiempo, esa misma persona que te ayudó y te aligeró la carga, sin querer y por mera casualidad de estar a tu lado, esté dejando caer piedras que ella lleva consigo y te haga tropezar, obviamente sin la malicia de lastimarte.
Todos nos equivocamos, llevamos con nosotros cargas emocionales y personales que se convierten en piedras, unas más ligeras que otras. Hay personas que lloran por sus cargas, otras mucho más fuertes que ríen al ver su carga porque saben que con el tiempo se volverán unos simples granos de arena. Esa carga, por exorbitante que parezca al principio... Y sí, podemos flagelarnos y culparnos por hacer crecer nuestra carga al atar a una persona que esté junto a uno, pero también quiero que te des cuenta de que tú mismo fuiste el que quiso tomar ese camino, quien quiso tropezar, quien quiso obligar a una persona a estar a tu lado sabiendo que con el tiempo solo empeorará tu andar.
Pero tranquilo, no todo es carga y carga. Hay momentos que te hacen dejar tu carreta a un lado y descansar. Esos instantes vívelos como si fuesen los últimos, son fugaces y tienes que tarde o temprano volver a tomar tu carreta por las riendas y seguir adelante. Pero no te rindas; todo el mundo no toma el mismo camino que tú, y sí, hay personas que lo hacen ver mucho más fácil, pero no sabes el camino que esa persona tomó para acortar el suyo y hacer ver el tuyo inmenso a su lado. Pero quizás ese breve atajo tarde que temprano tendrá su consecuencia; toda acción tiene su reacción.
Quizás no sea hoy o mañana, pero te darás cuenta de que ese atajo que esa persona tomó no fue lo mejor que pudo haber hecho. Quizás al tomar tú el camino largo, te ayudó a forjar muchas más cosas que esa persona que toma atajos no, y la vida es muy larga y tarde que temprano lo alcanzarás y superarás. Recuerda, todo es efímero; es una vida donde sabes qué día naces pero no cuándo mueres. Quizás eso quiere transmitir la frase "MEMENTO MORI": nos hace recordar que moriremos, no hoy, mañana quizás, pero por eso debes vivir todo como un luchador sin darte por vencido.
Que esa carreta que llevas contigo no pueda hacerte hincar. Llora y sangra si es necesario, pero no te rindas. Eres un ser lleno de muchas cosas buenas, solo que tienes que saber cuáles. No es cosa de apresurar, todo tiene su momento y su lugar. Solo no fallezcas en el camino de la vida y, entre veces, baja tu carreta y descansa en los momentos de felicidad efímera.
Comentarios
Publicar un comentario