UNA MARIPOSA
Cuán capullo vacío que albergaba una preciosa mariposa, así me encuentro yo. Dudas me atormentan y no me dejan descansar. ¿Cómo sé yo que realmente me quieren, o solo son mentiras? Ahora mismo siento que estoy rodeado de miles de personas, pero querido por ninguna. ¿Quién te explica cómo saber si de verdad le gustas a alguien, o es solo capricho? A veces en la vida nos hacemos los ciegos solo por no estar solos, y al cerrar los ojos cerramos, sin darnos cuenta, el corazón. La otra persona nos puede estar entregando todo y tú sentir como si no estuvieras recibiendo nada. Por más que te diga que te quiere, no te llena, porque solo estás con esa persona por el simple hecho de llenar ese vacío que dejó aquella mariposa al marcharse. Pero no, no es así de fácil. No cualquiera puede llenar ese vacío que aquella hermosa mariposa llenaba, que con sus caricias te hacía sentir protegido y que sus latidos con los tuyos estaban sincronizados. Vivían el uno para el otro. Pero todo en esta vida...