LA ETERNIDAD

Hoy despierto y ya no te siento junto a mí. Quiero creer que solo es una horrible pesadilla y volver a donde podía sentir tus tiernas caricias, que me hacían sentir lo bello que era tu amor. Donde estábamos conectados desde lo más profundo de nuestro ser, donde tus latidos y los míos se sincronizaban. Donde comías lo que yo, donde solo al mirarte quería tenerte en mis brazos, abrazarte, llenarte de besos y cuidarte de todo el mal del mundo. Enseñarte lo linda que puede llegar a ser la vida, pero el destino tenía algo distinto para nuestro amor. Me obligó a dejarte de sentir, me hizo despedirme de tu lado sin siquiera sentir un abrazo tuyo. No tuve oportunidad de poder darte un beso de despedida. Cuán horribles y oscuros se han vuelto mis días sin ti. Todos los días recordando una y otra vez que algún día te tuve. Lo único que me da esperanza de poder seguir sin ti es que sé que aunque no estés a mi lado, tú tampoco te querías separar de mi lado. Los dos luchamos por nuestro amor hasta el final, pero quiero que sepas que aunque no estés a mi lado, siempre te querré y ni un solo día te dejaré de pensar.

•Soy yo ese ser que de tu lado partió sin poder abrazarte. Yo tampoco quería separarme de tu lado. Intenté luchar con todas mis fuerzas, pero me fue muy complicado. Pero necesito que hagas algo por mí. No quiero verte llorar más. Sé que es imposible hacerlo, pero sé que eres capaz de eso y muchas cosas más. Quiero que me recuerdes con una sonrisa, y no cualquiera, una de felicidad y alegría. Pese a que no estoy contigo frente a frente, a donde quieras que vayas, siempre te seguiré. Eres y serás mi único amor. Ese amor que no logré conocer al 101% porque sé cuán grande era tu amor hacia mí. Quiero que sigas con ese sentimiento de amor hacia mí, como yo lo seguiré de ti. Jamás me apartaré de tu lado, y en tus sueños te visitaré para darte esos abrazos que sé que necesitas. Quiero que sepas cuánto te amo y que, a pesar de que yo no pude llorar tu partida, no dejo de pensarte y recordar todos los momentos bellos que pasamos juntos. De todas las veces que me diste de tu amor, de todas las veces que hiciste hasta lo imposible para que yo estuviera bien. Sé cuánto me cuidaste y sé que, a pesar de que había veces que te hacía sufrir, sabes que no lo hacía con intención de herirte. Sabes que para mí eras mi todo y lo seguirás siendo por siempre. Sé que habrá días que me recuerdes y tus emociones se desborden, pero recuerda: quiero que me recuerdes con felicidad. En el amor de verdad, el yo no importa, es el tú nada más, y mientras sigas luchando en tu camino, encontrarás a alguien que devuelva a ti la felicidad. Pero a mí solo con que me recuerdes, me bastará. Te amo y te amaré hasta la eternidad.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¡GRACIAS, LUNA!

LOS RECUERDOS DE LA OSCURIDAD

EL DESASTRE DE MI CORAZON