AVANZAR AL FUTURO
Abro los ojos y solo logro ver cenizas a mi alrededor, nuevamente ha vuelto a suceder. Pero... ¿cómo pasó todo esto? Cada vez que mi mente se nubla y pierdo la noción del tiempo, no sé qué sucede a mi alrededor. Solo sé que siento un fuego en mi interior que va consumiendo lentamente todo lo que me rodea. Todo eso que logré construir en días, meses, años. Todo ese tiempo es perdido, pero aún no hallo el detonante de todo esto. Solo sé que me tocará volver a reconstruir todo aquello que destruí sin saberlo. Pero... el lado bueno de todo esto es que aprendo de mis errores cometidos y que, a pesar de estar envuelto en una montaña de cosas ya consumidas por el fuego compuesto principalmente de llamas de tristeza, ira y soledad, que solo me hicieron arder por dentro y quemar todo mi espíritu dejándolo hecho cenizas. Aquellas cenizas perdieron todo valor que antes tenían, pero no es malo. A pesar de no tener espíritu, puedo decir que me siento bien. Tengo un nuevo espacio para llenarlo de gente nueva y experiencias que reemplazarán las anteriores, pero con pequeños cambio: llevo el conocimiento de los errores cometidos anteriormente. Y estas experiencias las disfrutaré con unas ansias cuan perdido en el desierto sediento de agua sacia su sed, cuan pájaro enjaulado dejado en libertad surcando las nubes y sintiendo el viento en su plumaje. Así me sentiré, solo que necesito más tiempo para saber por dónde empezar. Sé que ahora mismo no tengo nada, pero con mi perseverancia y mi astucia, sé que todo lo puedo lograr. Pese a sentirme solo, sé que no es así. Tengo personas cercanas a mí que están apoyándome, aunque no lo note. Esas mínimas cosas son las que me llenan de seguridad para tomar una aspiradora y absorber toda aquella ceniza de mi pasado, esa que solo ocupa espacio en mi ser y no me deja ingresar nuevamente cosas en mi alma, la cual ahora mismo es un alma nueva sin preocupaciones ni lamentos. Si lo hago ver fácil, pero hay que tener presente que así es la vida: un día estás en tu máximo esplendor y luego, así de golpe, te encuentras tirado en el suelo rodeado de todo tu bello plumaje deshecho en el suelo, plumaje ya vuelto cenizas consumido por llamas de tu desesperación. Pero no hay que alterarse, todo pasa y tarde o temprano esas llamas dejarán de consumir tu espíritu. Y como un fénix surgirás de esas cenizas como un nuevo ser con conocimientos pasados para en un futuro enfrentar toda adversidad cuan tejón enfrenta a un león sin rasgos de temor. Así voltearás la mirada y verás ese ser que eras antes y pensarás cuán miserable eras. Y no lamentarás ningún cambio en el presente porque sabrás que cada uno de estos es una nueva arma para abalanzarte sin temor a avanzar al futuro.
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